El
aborto
El
aborto es una manera de terminar un embarazo. Algunas veces, un embrión o feto
deja de desarrollarse y el cuerpo lo expulsa naturalmente, lo que se conoce
como un aborto espontáneo. Una mujer también puede elegir poner fin a un
embarazo mediante un aborto inducido. Para esto existen dos métodos: el aborto
quirúrgico y el aborto médico. En ambos métodos debe haber supervisión médica y
la comprobación de un embarazo. El término del embarazo es usualmente medido
desde el primer día de la última menstruación.
La Medicina entiende por aborto toda
expulsión del feto, natural o provocada, en el período no viable de su vida
intrauterino, es decir, cuando no tiene ninguna posibilidad de sobrevivir. Si
esa expulsión del feto se realiza en período viable pero antes del término del
embarazo, se denomina parto prematuro, tanto si el feto sobrevive como si
muere.
En el lenguaje corriente, aborto es la
muerte del feto por su expulsión, natural o provocada, en cualquier momento de
su vida intrauterino.
El aborto puede ser
espontáneo o provocado. El espontáneo se produce o bien porque surge la muerte
intrauterinamente, o bien porque causas diversas motivan la expulsión del nuevo
ser al exterior, donde fallece dada su falta de capacidad para vivir fuera del
vientre de su madre. Si el aborto es provocado, se realiza o bien matando al
hijo en el seno materno o bien forzando artificialmente su expulsión para que
muera en el exterior.
En ocasiones se actúa sobre
embarazos de hijos viables, matándolos en el interior de la madre o procurando
su muerte después de nacer vivos. Esto no es, médicamente hablando, un aborto,
y de hecho muchas legislaciones que se consideran permisivas en la tolerancia
del aborto lo prohíben expresamente, porque lo incluyen en la figura del
infanticidio.
Causas del aborto
MUERTE:
Las primeras causas de muerte en relación con el
aborto son hemorragia, infección, embolia, anestesia, y embarazos ectópicos sin
diagnosticar El aborto legal constituye la quinta causa de muerte de gestantes
en los EE. UU, aunque de hecho se sabe que la mayoría de muertes relacionadas
con el aborto no son registradas oficialmente como tales.
CÁNCER DE MAMA:
El riesgo de cáncer de mama casi se dobla después de
un aborto e incluso se incrementa aún más con dos o más abortos.
CÁNCER DE OVARIOS, HÍGADO Y CERVICAL (cuello
uterino):
Las mujeres con un aborto se enfrentan a un riesgo
relativo de 2.3 de cáncer cervical, en comparación con las mujeres que no han
abortado, y las mujeres con dos o más abortos encaran un riesgo relativo de
4.92. Riesgos igualmente elevados de cáncer de ovario e hígado se ligan con el
aborto único o múltiple.
PERFORACIÓN DE ÚTERO:
Entre un 2 y un 3 % de las pacientes de aborto pueden
sufrir perforación del útero; es más, la mayoría de estas lesiones quedarán sin
ser diagnosticadas ni tratadas a no ser que realice una visualización mediante
laparoscopia. (5) Esta clase de examen puede resultar útil cuando se inicia un
proceso judicial por negligencia en la práctica del aborto. El riesgo de
perforación uterina se incrementa para las mujeres que ya han tenido hijos y
para las que reciben anestesia general durante la realización del aborto.
¿COMO SE PRACTICA EL ABORTO?
¿Cuáles son los métodos habituales en la práctica del aborto?
El
aborto provocado tiene por objeto la destrucción del hijo en desarrollo en el
seno materno o su expulsión prematura para que muera. Para conseguir este
resultado se suelen usar diversos métodos que en otras circunstancias se
emplean normalmente también en ginecología y obstetricia, y que se eligen
atendiendo a los medios de que se disponga y a la edad del feto que hay que
suprimir.
¿No existen también unas píldoras abortivas?
Aunque se ha intentado muchas veces el uso de medios
con apariencia de medicamentos para producir abortos, hasta ahora sólo lo ha
conseguido con alguna efectividad la llamada "píldora abortiva"
(RU-486). Mediante su administración en época muy temprana del embarazo, antes
de la sexta semana de vida del hijo, es decir, antes de que se produzca la
segunda falta de la regia en la madre, se intenta que este preparado hormonal
anule la función de la placenta en formación, con lo que se produce la muerte
del hijo, que es en ese momento un embrión necesitado absolutamente de la
función nutritiva de la placenta, y entonces ocurre su consiguiente expulsión
con todas sus envolturas.



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